sábado 2 de mayo de 2009

El sueño


Vestía pantalón vaquero ceñido, camiseta azul de alguna marca vaquera y una camisa entreabierta. Su aire juvenil era insultante, todo relucía en él. Sus labios gruesos y rojizos ocultaban una dentadura perfecta cuando callaba, y su peinado mostraba un cabello sano y fuerte. No tenía un cuerpo musculoso, ni siquiera atlético, pero me lo imaginaba desnudo y pensaba que el mismísimo Miguel Ángel lo hubiese querido como modelo y amante.

Al no parar de mirarle, se dio cuenta de mi excesivo interés en él, pero no parecía incordiarle. Cada mirada mía me lo devolvía con una mirada suya sin ápice de timidez, cosa que yo sí tenía y me impedía mantener la mirada más de dos segundos seguidos. Intuí que no era chico de relaciones con un treintañero, se notaba que no tenía necesidad de experimentar con maduros y que sus coetáneos le bastaban para disfrutar del sexo y la vida.

No obstante, el pensamiento es libre, y el pensamiento sexual... salvajemente libre. Por eso, mientras el tren corría por las vías destino a Sevilla, mi mente viajó por su cuerpo desnudo, y mi boca exploraba y humedecía su cuerpo caliente y suave mientras sus jadeos amenizaban el silencio de una imaginada habitación de hotel. No hay nada más lúdico que unos labios gruesos masculinos, y mi boca almorzaba y cenaba los suyos, uniéndose al festín unas lenguas juguetonas incapaces de salir de su cautiverio. Mientras, mis manos se deslizaban por su cuerpo fibrado, conquistando cada rincón erógeno de su cuerpo.

Su culo era dulce, carnoso y apetitoso; mis manos no paraban de apretarlos fuertemente y acariciarlos con suavidad. Descubrir su polla fue como vislumbrar América, no me lo imaginaba tan bello, tan grande y tan perfecto. Una polla de las que dan ganas de chupar sin parar, aunque duela la boca, porque la excitación es más poderosa que el dolor cuando dos cuerpos deciden disfrutar mutuamente de sus frutos.

Me imaginaba al chico pasivo, y penetrarle resultaba en mi fantasía fácil y placentero. Me bastó humedecer con saliva su puerta de entrada para que mi polla entrara a placer. Quiso hacerlo apoyando sus piernas sobre mis hombros, de forma que tenía su boca cerca para no parar de besarle en cada embestida mía. Él se pajeaba con fuerza mientras, y su rostro de excitación con la mirada perdida aumentaba mis ganas de hacerle disfrutar de lo que podía ofrecerle. Quería que viese que mi cuerpo de treintañero era capaz de llevarle a lo más alto, para que así la próxima vez que uno de los míos le mirase con deseo en un tren, tuviese la opción de verse correspondido por un chico de 19 ó 20 años recién llegado a la vida.

Todo lo narrado transcurrió mientras el tren se dirigía a Sevilla, y el altavoz me despertó de mi sueño al anunciar la llegada a Santa Justa. El chico se levantó para coger sus cosas y por fin pude observarle de pie. Me coloqué detrás de él y mi boca, a pocos centímetros de su cuello, a punto estuvo de adentrarse en él para iniciar lo que en sueños habíamos hecho él y yo, pero la realidad siempre frena los sueños, y el chico bajó del tren perdiéndose entre el gentío para siempre....

martes 17 de marzo de 2009

Yahora qué?

Y ahora qué?.

-¿Qué de qué?.

-Pues eso, que..¿qué hay de lo nuestro?.

-¿Lo nuestro?.

-Que sí, hombre. Que sabes a qué me refiero... Lo nuestro. Tú y yo. ¿Que qué vamos a hacer?.

-No sé. No quiero rallarme nen...esto...tío.

-Pero ¿te estás rallando?, ¿por qué niño?.

- No sé, es raro. Hacía tiempo que no dormía tan a gusto con alguien.

-A mí me ha encantado, en serio, y eso que me suele repeler el dormir con alguien así de primeras.

-Pero, si me dijiste que te encantaría dormir abrazado a mí.

-Ya, pero sólo contigo.

-Va, ¿qué tópico?. No me gustan los tópicos. Me parece que te lo dije anoche.

-No sé… creo que eres un tío que merece la pena.

-Sí, que soy una persona que te puede servir quieres decir ¿no?. Con mucha escoria te habrás cruzado tú... ¿Cómo sabes que soy válido si sólo me has probado una vez? ¿Válido para qué? Para ti, para sentirte bien contigo...no te confundas con los abrazos, a veces nos enamoramos más de los abrazos que de las personas.

-Bueno puede ser, pero... no sé.

-A ver...Dame un beso.

-¿Qué?

-Lo has oído perfectamente. Que me des un beso. Hace seis horas que no me das uno.

-Pero... si te hartaste anoche, me dijiste que parara, que tenías los labios ensangrentados de tanto que te los mordí.

-Ya, pero quiero repetir. No sé si son válidas las personas hasta que me besan. Anoche iba muy borracho...

Te besa.

-Pues….me ha gustado. Mucho.

-¡Tú sí que me gustas tonto! Creo que eso se nota.

-Sí hombre…, ¿en qué? ¿En qué se nota a ver?

-No me ataques más. Sabes que eso se nota y ya está. Venga nene, ¡que llevamos doce horas metidos en una cama!.

-¡Doce horas! Joder, qué pronto ha pasado el tiempo….

Suena su móvil.

-¿No vas a cogerlo?

-No quiero.

-A saber qué tendrás tú por ahí.

-A nadie. No tengo a nadie ahora.

-Yo tampoco. Estoy libre. Libre de compromisos.

-Entonces…¿qué piensas? ¿qué hay de nosotros?

-De nosotros...


Te das la vuelta y clavas tus ojos en los suyos.

-No me mires así que me pones nervioso.

-Vaya, después de doce horas, te pongo ahora nervioso...

Sonríes. El hoyuelo de tu mejilla te delata. Le das de nuevo la espalda. Arrimas aún más si cabe tu cuerpo buscando acoplarse con el suyo.

-Anda, cállate un poco y abrázame otra vez. Por cierto...¿Cómo me dijiste que te llamabas?

lunes 16 de marzo de 2009

Con mi primo Angel

Hola, esto me ocurrió hace un año, cuando tenía 29... vivo en la capital de mi país y recibimos de visita a mi primo Angel de 37 años, él es gay y más de una vez habíamos dormido en la misma habitación pero camas separadas, siempre se masturbaba en las noches y yo también, algunas veces nos habíamos masturbado juntos.

Cuando le miraba su verga me calentaba porque la tiene grande, rica y circuncidada.

En la última visita él se acostó desnudo, como siempre ya que no usa pijama, y yo me acosté en boxer, sabía que se estaba pando una rica paja pero me hice el dormido, pero repentinamente siento que abre mi cama y se mete en ella, yo me hice el dormido y él se encargó de "despertarme", se puso de espalda a mí y me tomó la mano dejándola a poquísimo centímetros de su verga tiesa y ardiente, ahí supuestamente me desperté y me tocó para atrás y me sacó el boxer, así quedé con mi verga tiesa apoyada en su culito rico, yo no hice nada porque solo me dejé querer, cuando se giró y comenzó a correrme una paja y ahí no me aguanté, le tomé su verga y empecé a pajearlo también.

Estaba gozando de nuestras pajas cuando repentinamente se gira y se pone sobre mí para un 69, le tomé su verga deliciosa y me la devoré, estaba tan rica que gemía de placer mientras él gemía chupándome la mía, le tomé el culo y se lo abrí para frotárselo mientras le chupaba la verga, nos chupamos la verga hasta que terminamos yo primero en su boca y al rato después terminó él llenando me la boca de deliciosa lechecita caliente, cuando me percaté él babeaba mi lechecita que corrí por mi culito y la de él me corría por la boca, así que terminamos exhaustos y yo con la leche de los 2 en mi cuerpo.